Natasha Perez Ministries

A ministry of music and testimony ~ Un ministerio de música y testimonio

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Diríja tus ojos hacia delante.

Posted on February 1, 2017 at 12:05 AM Comments comments (0)

"Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante....No te desvíes a la derecha ni a la izquierda...." Proverbios 4:25, 27

 

Hoy, a medida que nos encontramos inundados con tanta negatividad en nuestra nación (especialmente en la esfera de las redes sociales), recordemos mantener nuestros ojos mirando "lo recto". Mientras los partidos políticos nos halan hacia la "izquierda" y hacia la "derecha" recordemos que ningún hombre y ninguna mujer tiene las respuestas para los problemas de este mundo. Jesús es "el camino, y la verdad, y la vida" (Juan 14:6). Hebreos 12:13 dice, "y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo ne se salga del camino, sino que sea sanado".


Como cristianos, "desviar" a la "derecha" o a la "izquierda" no es la respuesta. Debemos mirar adelante, hacia Jesús, y "hacer sendas derechas" para nuestros pies que no nos alejan del rumbo, perjudicándonos espiritualmente. "Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mateo 7:14). Y a medida que busquemos el camino recto, busquemos "la paz con todos..." (Hebreos 12:14). "Por lo cual, oh amados...procurad con diligencia ser hallados por él...en paz" (2 Pedro 3:14).

Quemando las Ataduras

Posted on August 18, 2014 at 11:30 AM Comments comments (0)

"Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño...." Daniel 3:25


Estaba contemplando la historia de Sadrac, Mesac y Abed-nego. Estaban viviendo en una tierra que no era suya, bajo el control de un rey pagano. Después de rehusar el mandato del rey que les obligaba postrarse ante la estatua de oro, Nabucodonosor se llenó de ira y la Biblia nos dice que él, "mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo...y estos tres varones...cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo" Daviel 3:20, 23).


Nosotros también estamos viviendo en una tierra que no es nuestra, bajo el control del príncipe de las tinieblas. Y como Nabucodonosor, él está lleno de ira y manda los malvados de su ejercito que nos aten. De ahí nos echa en el horno de fuego, con las pruebas y tentaciones de esta vida, donde muchas veces, al igual que Sadrac, Mesac y Abed-nego, caemos, atados por las cosas de este mundo. Es importante entender que Dios no es él que manda el fuego, sin embargo nos permite pasar por el. Pero no es por nada.

 

Estos tres pasaron por el fuego, pero por su fe en Dios, los lazos que los tenían cautivados se consumieron en las llamas, dejándolos levantarse de donde se habían caído. Estaban libres para caminar y mover, sin sufrir ningún daño del fuego. Así es con nosotros también. Si nos aferramos con fe a las promesas de Dios, aunque caemos, Dios nos levantará. En vez de ser consumidos por el fuego, el fuego consumirá lo que nos tiene atado.


Era imposible para Sadrac, Mesac y Abed-nego sobrevivir el horno. Hasta los hombres "muy vigorosos" no pudieron sobrevivir, ni siquiera solo estando cerca de las llamas. Solamente por la mano de Dios podían salvarse. Así es con nosotros también. Es imposible pasar por muchas de las pruebas y luchas que tenemos que enfrentar. Si descuidamos nuestra relación con Dios y olvidamos de sus promesas, estaremos consumidos con las cosas terrenales que nos aten. Pero, si fijamos nuestros ojos en Cristo, los lazos de este mundo que nos encierren serán consumidos en el fuego. Seremos libres. Nos levantaremos en el fuego con Jesus a nuestro lado, así como estuvo con estos tres hebreos "en medio del fuego" (vs. 25). Nos ha prometido, "...No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre" (Hebreos 13:5, 6). Entonces, no importa lo que estás enfrentando hoy, aférrate a esta promesa y recuerda que Dios está contigo y te sostendrá. Mientras nos mantegamos agarrados de Dios, lo único que será consumido en el fuego, serán las ataduras terrenales.

Engrandeced a Jehová

Posted on May 19, 2014 at 11:10 AM Comments comments (0)

"En Jehová se gloriará mi alma....Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre." Salmos 34:2, 3


Recuerdo la primera vez que miré una lupa cuando era niña. Estaba asombrada que una pieza de vidrio pudiera magnificar tanto las cosas, enseñandome detalles que antes eran difícil de mirar. Me encantaba ir afuera e inspeccionar hormigas y otros insectos en la tierra. Podía ver sus ojitos y sus boquitas y casi parecían tener sus propias personalidades cuando los miraba de cerca. Cuando miras a través de una lupa ¿en qué te enfocas? ¿te enfocas en el vidrio? No, más bien, te enfocas en lo que hay detrás de la lupa. La lupa es simplemente una herramienta para mirar el objeto más claramente.


Me hace pensar en como nosotros, como cristianos, debemos ser. Necesitamos ser una herramienta que Dios pueda usar para que los demás lo puedan ver más claro. Demasiado a menudo, cuando usamos nuestros talentos, queremos que la gente nos mire y que miren lo que nosotros podemos hacer. Muy a menudo, queremos recibir todo el crédito para nosotros mismos. Ciertamente eso es lo que el mundo nos enseña a hacer, pero eso es una mentalidad peligrosa. Aún, trabajando para el Señor, existe ese peligro de convertirse orgulloso. Solo mira a los Fariseos. En sus mentes todo giraba alrededor de ellos y de su poder y de todo lo que podían hacer. Se olvidaron cuál era su verdadera misión en la vida -- Magnificar al Señor y ayudar a los demás ver a Dios más claro.


Saúl, el primer rey de Israel, tuvo el mismo problema. Al principio era humilde y quería hacer exactamente lo que Dios le pedía hacer. Pero él, de pronto, perdió la vista de Dios y su meta se convirtió en dirigir toda la atención de la gente hacia él. La mayoría de nosotros sabemos de como el profeta Samuel aseguró a Saúl que después de siete días, él se presentaría a Gilgal y ofrecería holocaustos y después, le enseñaría que hacer (1 Samuel 10:8 ). Pero a Saúl le concernía más lo que la gente iba a pensar o hacer que lo que Dios le había pedido. Saúl se volvió impaciente y dejó de esperar por el profeta y accionó por su cuenta, haciendo el sacrificio él mismo. Cuando el profeta le preguntó qué había hecho, Saúl respondió: "Porque vi que el pueblo se me desertaba....Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto" (1 Samuel 13:11, 12). Saúl presentó otros argumentos pero nótese que la primera cosa que él dijo fue, "el pueblo se me desertaba." Al igual que los Fariseos, Saúl perdió la vista de lo que era su verdadera misión -- ayudar a los demás ver a Dios más claramente.


Como cristianos, esa debe ser nuestra misión -- magnificar a Cristo. Una lupa solo funciona para magnificar a otras cosas. No puede magnificarse ella misma, simplemente no puede. Por eso, en este día, digamos como David: "En Jehová gloriará mi alma...Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre" (Psalm 34:2, 3).

Prosiguiendo a la Meta

Posted on May 16, 2014 at 12:05 AM Comments comments (0)

"...olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." (Filipenses 3:13, 14)


Los que son de Centroamérica, seguramente han escuchado de la Mara Salvatrucha. Sus miembros constituyen principalemente personas de El Salvador y Honduras. Muy a menudo (aunque no siempre) estos jovenes vienen de familias no muy estables o de circunstancias difíciles. Parecen no tener otro remedio que entregarse a una vida de crimen y quizás nosotros los menospreciamos, pensando que jamás cumplirán algo de valor en este mundo.


Escuché una historia de un hombre casado y con muchos hijos. Por todas las apariencias era un hombre religioso. Pero tuvo una relación con una prostituta, quien salió embarazada y dio a luz un hijo varón. El hombre recibió el hijo bajo su cuidado pero, viendo que era hijo de una prostituta, los otros hijos lo odiaban. Entonces cuando crecieron, lo echaron fuera diciendo: "No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer." Así que huyó, "y se juntaron con él hombres ociosos, los cuales salían con él."


Suena como la historia que podríamos escuchar de la vida de un marero (o pandillero) pero esta historia se encuentra en la Biblia -- es la historia de Jefté. Podrás leerla (y te invito a hacerlo) en el libro de Jueces, capítulo 11. Por todas las apariencias, Jefté no tuvo otro remedio que entregarse a una vida de crimen. Pero Dios no le había olvidado. Creo que Jefté no estaba llevando una vida muy ejemplar pero, cuando Israel se encontró bajo la opresión de los amonitas, Dios lo llamó a ser un libertador y juez sobre su pueblo.  "Y el Espíritu de Jehová vino sobre Jefté...pasó a los hijos de Amón...y Jehová los entregó en su mano" (Jueces 11:29, 32).


Ahora te pregunto ¿cuántas veces te has puesto a contemplar tu vida y recordar todos tus pecados y fracasos? ¿te pones a reflexionar sobre todos tus defectos? ¿Piensas que eres tan grande pecador que Dios no te puede utilizar? Entonces, recuerda a Jefté. Recuerdalo todos los días de tu vida. Recuerda que él era "hijo de una mujer ramera...y se juntaron con él hombres ociosos, los cuales salían con él" (11:1, 3). A pesar de su pasado y de la manera en que estaba llevando su vida, Dios lo llamó. Y no lo llamó a algo de poca importancia sino, lo llamó al puesto más alto de Israel en ese tiempo. Si Dios podía llamarlo a él, y ponerlo en el cargo más exaltado de Israel, a pesar de su pasado ¿crees que no te puede llamar y asignar a algo noble también? ¿No crees que tiene un plan y un propósito para tu vida también, a pesar de los errores de tu pasado (o de tu presente)?


Satanás quiere mantenernos viendo continuamente atrás. Él quiere que permanezcamos enfocados continuamente en la manera que le hemos fallado al Señor en el pasado. Pero Dios nos dice a través de su siervo Pablo, "...olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." (Filipenses 3:13, 14). Amigo, olvida el pasado. Hoy es un nuevo día. Prosigue a la meta. Con la fuerza y el temor del Señor, prosigue y extienda la mano hacía lo que Dios te está llamando hacer hoy.

Extenderá Sus Ramas

Posted on May 15, 2014 at 11:35 AM Comments comments (0)

"Se extenderá sus ramas, y será su gloria como la del olivo..." Oseas 14:6

Cuando era niña, mi abuela tenía un árbol gigante de manzana. No era el típico árbol de manzana (los árboles en el manzanar se ven mucho más pequeños) porque era tan grande que podía subir y sentarme ahí, escondida por horas, sin que nadie me mirara. Recuerdo un año que subí al árbol, todavía las manzanas eran verdes, y me senté por un LARGO rato, deleitandome con manzana tras manzana. No recuerdo cuantas manzanas comí, solo sé que consumí un montón. Ese árbol era tan divertido subir, sus ramas eran tan grandes y fuertes, era tan hermoso, olía tan rico, y me daba la mejor sombra. Quería tanto a ese árbol y cuando mi abuela decidió cortarlo me sentí tan triste.


Alguna vez ¿has tenido un amigo así? ¿alguien divertidísimo, cuyas "ramas" son tan fuertes que te pueden sostener cuando estás sientiendo deprimido? ¿cuya "fruta" es tan dulce y te alimenta el alma cuando estás sintiendo espiritualmente desnutrido? Cuando necesitas sentir una "sombra" refrescante por las luchas de esta vida que estás enfrentando, sus "ramas" parecen protegerte de las pruebas tórridas que tanto te tormenta. ¿Tienes algún amigo así? Yo sí. Es más, siento tan bendecida por Dios porque tengo varias amigas que me consuelen y me sostienen, tal como ese árbol de manzana.


¿Saben que? Dios también quiere que seamos así, como ese árbol, para los demás. Veamos que dice el Señor a través de su profeta Oseas:


"Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano. Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano. Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano." Oseas 14:5-7


Examinaremos de cerca estos pasajes. Primeramente Dios dice, "Yo seré a Israel como rocio," que es básicamente como fuente de vida, así como es la lluvia para las plantas. Entonces, por el "rocio" espiritual que daría Dios, Israel "florecerá como lirio, y extenderá sus raíces" y también "extenderá sus ramas" para ser como "el olivio." Y de ahí, el que se sienta bajo la "sombra" de Israel "será vivificado...y florecerá como la vid." No cabe duda en mi mente que todo eso se aplica espiritualmente. Dios nos hace crecer espiritualmente, como un árbol. Es importante notar que no podemos auto estimular este crecimiento. Necesitamos aquel "rocio" espiritual de Dios para poder crecer y florecer. Oseas 14:8 dice, "...de mí será hallado tu fruto." A medida que vamos creciendo, recibiendo bendiciones y produciendo "fruta" de Dios, también tenemos que devolver a los demás. Dios nos hace una fuente de consuelo y "sombra" para los que están a nuestro alrededor. Por nuestra influencia las almas pueden ser "vivificados" y "florecer como la vid."


Durante este día, no olvidemos orar y pedirle a Dios que nos regale su "rocio" del cielo para que podamos extender nuestras ramas y convertirnos en el árbol hermoso que Él ha designado.